Apicultores de la Chiquitanía organizan acciones para fortalecer la producción de miel
Promotores apícolas del Área Natural de Manejo Integrado de San Matías fortalecen su organización y planificación para mejorar la asistencia técnica a productores rurales.
El fortalecimiento de la apicultura sostenible en comunidades indígenas del municipio de Carmen Rivero Torrez avanza con un paso clave: la planificación conjunta de acciones entre promotores y promotoras apícolas que brindan asistencia técnica en el territorio.
La iniciativa forma parte de un proyecto apoyado por el Ayuntamiento de Córdoba y ejecutado por PROAGRO junto a la Fundación Social Universal, orientado a mejorar los ingresos económicos y la seguridad alimentaria a través de emprendimientos sostenibles vinculados a la miel y los frutos silvestres.
En este marco, se ha desarrollado un encuentro de planificación con promotores apícolas, en el que se abordaron aspectos técnicos fundamentales como el estado de las colmenas, las necesidades de nutrición, el control sanitario y el calendario de cosecha de miel.
El espacio permitió también organizar de manera estructurada las actividades de mantenimiento y manejo técnico, definiendo responsabilidades y estableciendo un cronograma de visitas a apiarios, capacitaciones y acciones de seguimiento.
Como resultado, se han fortalecido los mecanismos de coordinación interna entre los promotores, mejorando la comunicación y el trabajo conjunto para ofrecer un acompañamiento más efectivo a otros productores de las comunidades.
Además, el proceso se amplía con la incorporación de nuevos participantes: seis personas de la comunidad de Carmen Viejo —en total, 13 beneficiarios, entre ellos 7 mujeres y 6 hombres— que se suman a esta red de aprendizaje y asistencia técnica local.
Este modelo de trabajo refuerza el papel de los promotores como agentes clave para la transferencia de conocimientos y la sostenibilidad de la producción apícola en el territorio.
Aldo Cuellar Vargas, promotor apícola y técnico del SERNAP, destaca el valor de este rol:
“Como promotor, tengo la responsabilidad de acompañar a otros apicultores, apoyarlos en sus dificultades y motivarlos a aplicar buenas prácticas. Ver que poco a poco mejoran sus resultados es algo que me llena de satisfacción”. Con este tipo de acciones, el proyecto consolida un sistema de apoyo técnico desde las propias comunidades, promoviendo la mejora continua de la producción y el fortalecimiento de las capacidades locales.




