Una feria acerca a los estudiantes chiquitanos hábitos para una vida más saludable
Aprender a comer mejor, lavarse correctamente las manos o cuidar los dientes también es una forma de proteger la salud. Así lo descubrieron 62 estudiantes de Santa Rosa de Bocaina durante una feria participativa.
La actividad, desarrollada en coordinación con el sistema de Salud, Educación y el municipio, acercó la promoción de la salud al alumnado de la Unidad Educativa de la comunidad mediante una metodología dinámica y participativa. El objetivo fue reforzar conocimientos y promover hábitos que puedan incorporar en su vida cotidiana.
Uno de los principales contenidos fue la alimentación saludable. Los estudiantes aprendieron a combinar frutas, verduras, cereales y proteínas, así como la importancia de beber agua frente al consumo habitual de bebidas azucaradas. También conocieron los efectos que un consumo excesivo de azúcares, grasas saturadas y comida ultraprocesada puede tener sobre la salud y aprendieron a interpretar algunos elementos básicos de las etiquetas nutricionales.
La feria también puso el foco en la higiene personal y bucodental, con demostraciones sobre el correcto lavado de manos y el cepillado de dientes, además de recomendaciones relacionadas con el cuidado de las uñas y la limpieza de los espacios del hogar y la escuela. Junto a estos contenidos, se puso en valor el consumo de productos locales, frescos y de temporada.
Para la Dra. Zulma Gómez, del centro de salud de Santa Rosa de Bocaina, este tipo de actividades resulta especialmente útil para trabajar la prevención con niños y niñas. “He visto lo útil que es este tipo de actividades con los estudiantes”, señala, destacando la importancia de continuar desarrollando acciones de sensibilización en las unidades educativas.
La feria forma parte del proyecto “Mujeres, infancia y grupos vulnerables indígenas empoderados para el control y gestión de factores que determinan su salud y mejoran su bienestar en comunidades Chiquitanas del municipio de Carmen Rivero”, financiado por el Parlamento de Andalucía y ejecutado en Bolivia por Promotores Agropecuarios (PROAGRO). La iniciativa promueve la participación de las comunidades en el cuidado de su salud, abordando factores sociales y ambientales que condicionan su bienestar.




