Noticias de Fundación Social Universal

Mujeres chiquitanas mejoran la conservación de los frutos del bosque para reducir pérdidas y generar oportunidades

Veintiocho mujeres y nueve hombres de comunidades chiquitanas han reforzado sus conocimientos sobre recolección, higiene, conservación y almacenamiento de frutos silvestres para reducir pérdidas y mejorar la calidad de los productos elaborados.

Los frutos silvestres del bosque chiquitano representan una oportunidad para mejorar los ingresos de las familias y fortalecer los emprendimientos promovidos por mujeres de las comunidades del municipio de El Carmen Rivero Tórrez, en Santa Cruz (Bolivia). Para aprovechar mejor este recurso, 28 mujeres y 9 hombres han participado en cuatro talleres de capacitación y asistencia técnica centrados en la conservación y el almacenamiento de la producción.

Las sesiones combinaron contenidos teóricos y ejercicios prácticos para mejorar las capacidades de las personas dedicadas a la recolección y transformación de frutos del bosque. El objetivo es que puedan reducir las pérdidas posteriores a la cosecha y mantener durante más tiempo las condiciones de calidad de una materia prima que posteriormente puede convertirse en productos con mayor valor añadido.

Uno de los aspectos abordados fue la necesidad de compatibilizar el aprovechamiento de los frutos con la regeneración natural de las especies, analizando las cantidades que pueden recolectarse sin poner en riesgo la capacidad de recuperación del bosque. De esta manera, la mejora de la actividad económica se vincula también con la conservación de los recursos naturales.

La formación profundizó además en los tratamientos orgánicos para la conservación de los frutos silvestres, así como en las medidas de higiene necesarias durante todo el proceso. Las participantes aprendieron protocolos para la higiene personal, la desinfección de utensilios y la sanitización de la materia prima recolectada.

La selección y acondicionamiento de los frutos fue otro de los contenidos centrales. Se trabajó en la identificación del momento adecuado para la cosecha y en criterios como el grado de madurez, la firmeza y el color, además de aprender a separar aquellos frutos dañados o afectados por plagas para preservar la calidad del resto de la producción.

Para Lucelia Cesari Paraba, integrante del grupo de mujeres transformadoras de Curichi Bravo, estos conocimientos pueden contribuir a reducir un problema habitual en la actividad: las pérdidas de producto. “Antes perdíamos bastante fruta porque no sabíamos cómo guardarla ni procesarla bien, para que no se arruinara rápido”, explica.

Tras la formación, Lucelia destaca especialmente la importancia de conocer el momento adecuado para recolectar y las condiciones necesarias para conservar los frutos: “Aprendimos el punto exacto en que se debe cosechar, conocer su madurez, seleccionar las frutas sin defectos y, sobre todo, las condiciones que hay que proporcionarles para que duren mucho más tiempo”.

Los talleres han permitido establecer además una serie de compromisos para trasladar los conocimientos a la actividad cotidiana. Entre ellos, aplicar de forma rigurosa los protocolos de higiene e inocuidad durante la recolección y el procesamiento, compartir las Buenas Prácticas de Manufactura con otras socias de las comunidades y mantener registros básicos de las cantidades acopiadas y las fechas de almacenamiento.

La formación se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer la cadena productiva de los frutos silvestres, mejorando las capacidades técnicas de las mujeres, la calidad de los productos y sus posibilidades de transformación y comercialización.

La actividad forma parte de un proyecto financiado por el Ayuntamiento de Córdoba, ejecutado localmente por Promotores Agropecuarios (PROAGRO), que promueve emprendimientos sostenibles liderados principalmente por mujeres y jóvenes chiquitanos en torno a las cadenas productivas de la miel y los frutos silvestres.

Con la próxima temporada de recolección en el horizonte, las participantes afrontan el siguiente paso con nuevas herramientas para aprovechar mejor la producción. Como señala Lucelia, la formación llega en un momento especialmente oportuno: “Me llena de alegría que ya se haya programado para este mes la transformación de los productos”.

Leave a Reply