El proyecto de la Red FSU–Guaman Poma culmina una primera fase con importantes resultados para el emprendimiento rural en Cusco
Más de 120 representantes de instituciones, organizaciones y emprendimientos participaron en el cierre de un proyecto que, durante 18 meses, ha impulsado la innovación, el trabajo colaborativo y el fortalecimiento de tres cadenas de valor estratégicas en Cusco.
La innovación dejó de ser un concepto para convertirse en una herramienta capaz de transformar oportunidades en el corredor económico Cusco–Quispicanchi. Ese fue uno de los principales mensajes compartidos durante la ceremonia de clausura del proyecto «Innovación en el ecosistema de emprendimiento de tres cadenas de valor del corredor Cusco–Quispicanchi», desarrollada en la Sala Machupicchu de la Municipalidad Provincial del Cusco y que reunió a más de 120 representantes de instituciones públicas y privadas, emprendedores, organizaciones aliadas y actores del ecosistema de innovación.
Ejecutado por la red conformada por Centro Guaman Poma de Ayala y la Fundación Social Universal, con el apoyo del programa Work4Progress de la Fundación «la Caixa», el proyecto apostó por una metodología de innovación social basada en la escucha activa, la experimentación y el trabajo colaborativo para fortalecer tres cadenas de valor estratégicas del territorio: hilado artesanal de fibra de alpaca, crianza y comercialización de cuyes y gastronomía.
Durante la jornada se presentó el recorrido del proyecto, sus principales resultados y, sobre todo, las historias de transformación protagonizadas por mujeres y hombres que hoy afrontan sus emprendimientos con mayores capacidades, nuevas herramientas y mejores perspectivas de futuro.
Uno de los pilares de la intervención fue la consolidación del Centro de Incubación de Negocios Cusco Emprende, que permitió adaptar un mismo modelo de incubación a las tres cadenas productivas mediante servicios de capacitación, desarrollo personal, acompañamiento, mentoría, transferencia tecnológica y articulación comercial. Como resultado, 50 artesanas del hilado fortalecieron sus procesos productivos mediante la incorporación de tecnología, 52 familias dedicadas a la crianza de cuyes mejoraron sus capacidades técnicas y comerciales, y 74 emprendimientos gastronómicos incrementaron la calidad de sus servicios y ampliaron sus oportunidades de crecimiento. En conjunto, el prototipo contribuyó a generar más de 193 mil euros en ventas y 92 nuevos empleos, quedando aún por monitorear y registrar las cifras del último trimestre.
El proyecto también apostó por fortalecer el entorno institucional que hace posible el emprendimiento. A través de cinco espacios de gobernanza territorial y la formación de 55 funcionarios públicos, se impulsó la articulación de 20 instituciones entre administraciones públicas, universidades, empresas, organizaciones sociales y entidades de apoyo al emprendimiento, contribuyendo además a movilizar más de 180 mil euros en cofinanciación para nuevas iniciativas de desarrollo.
Más allá de los indicadores, el encuentro permitió compartir algunos de los principales aprendizajes surgidos durante la implementación. Entre ellos destacó la importancia de construir alianzas institucionales para multiplicar el impacto; incorporar la comercialización desde el inicio de los procesos; acompañar de forma permanente la transferencia tecnológica; fortalecer capacidades intangibles como el liderazgo, la autoestima y la confianza organizativa; favorecer la digitalización de los negocios; abordar la informalidad mediante un acompañamiento específico; y consolidar espacios de gobernanza capaces de mantener el desarrollo más allá de la duración de los proyectos. Asimismo, la experiencia confirmó que los procesos de transformación territorial requieren tiempos más largos que los habituales ciclos de financiación, ya que la confianza y la madurez organizativa se construyen progresivamente.
Durante la clausura, el coordinador general de la Fundación Social Universal, Juan Manuel Márquez, destacó que el mayor valor de la experiencia ha sido demostrar que «el desarrollo solo es posible cuando se construye con las personas y desde el territorio», recordando que el programa comenzó escuchando a las comunidades para comprender sus necesidades, reconocer sus capacidades y diseñar conjuntamente las respuestas.
En su intervención subrayó también que el verdadero alcance del proyecto no puede medirse únicamente por las cifras obtenidas, sino por «la confianza recuperada, las capacidades fortalecidas y las oportunidades que hoy empiezan a hacerse realidad». Asimismo, definió la experiencia con una palabra profundamente arraigada en la cultura andina: minka, como ejemplo del trabajo colectivo desarrollado por instituciones, organizaciones y personas emprendedoras para alcanzar un propósito común.
Juan Manuel Márquez puso igualmente en valor el papel desempeñado por el Centro Guamán Poma de Ayala, el programa Work4Progress de la Fundación «la Caixa», las municipalidades del corredor económico y el conjunto de entidades colaboradoras, destacando que las alianzas construidas durante estos meses constituyen una base sólida para seguir impulsando procesos de innovación y desarrollo económico en el territorio. «Quizá el mayor logro no haya sido únicamente impulsar nuevos emprendimientos, sino contribuir a formar personas emprendedoras y fortalecer un territorio cada vez más preparado para generar oportunidades desde sus propios recursos y capacidades», señaló durante el acto de clausura.
La ceremonia concluyó con un reconocimiento a las personas emprendedoras, instituciones aliadas y equipos técnicos que hicieron posible el proyecto, así como con una muestra de productos elaborados por los participantes, reflejo del talento, la innovación y el compromiso que hoy forman parte del legado de esta iniciativa. Porque, como se recordó al cierre del encuentro, los proyectos terminan, pero las capacidades permanecen. El trabajo desarrollado seguirá presente en cada emprendimiento que continúe creciendo, en las alianzas que permanecen activas y en un territorio que ha reforzado su capacidad para innovar, cooperar y construir nuevas oportunidades de desarrollo.




