Comunidades de Tomina fortalecen sus conocimientos sobre derechos y prevención de la violencia
Más de 200 personas de cinco comunidades rurales de Tomina (Bolivia) han participado en talleres sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, fortaleciendo sus capacidades para exigir el cumplimiento de sus derechos y prevenir la violencia desde una perspectiva comunitaria.
Más de 200 personas de cinco comunidades rurales del municipio boliviano de Tomina han participado en una nueva ronda de talleres sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), una iniciativa orientada a fortalecer el conocimiento de la población sobre sus derechos y promover la prevención de la violencia desde un enfoque estructural y comunitario.
La actividad forma parte del proyecto “Mujeres y hombres indígenas en convivencia pacífica y corresponsable ejercen, de manera plena, equitativa y sostenible, el derecho humano al agua y a la alimentación en un contexto de crisis climática en comunidades campesinas del Municipio de Tomina”, financiado por el Ayuntamiento de Córdoba y ejecutado por PROAGRO con el acompañamiento de la Fundación Social Universal.
Los talleres se desarrollaron durante los meses de abril y mayo en las comunidades de Kuri, Villa Flores, Quirusillas, Sobo Sobo e Ichupampa, en coordinación con el Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), la Subcentralía y las dirigencias comunales. En total participaron 217 personas, de las cuales 115 fueron hombres, 102 mujeres y 43 jóvenes.
Durante las jornadas se abordaron temas relacionados con el derecho a la igualdad y a una vida libre de violencia, el acceso a la educación y la cultura, el derecho a la salud y a un medio ambiente sano, así como el derecho al trabajo y a la seguridad social.
Más allá de la transmisión de información, los espacios promovieron la reflexión colectiva sobre el papel de las instituciones públicas como garantes de derechos y la importancia de la participación ciudadana para exigir su cumplimiento.
Como resultado, las familias participantes cuentan con mayores herramientas para identificar situaciones de vulneración de derechos, ejercer una ciudadanía activa y participar en la construcción de comunidades más inclusivas, equitativas y libres de violencia.
Modesta Hinojosa, dirigente de la comunidad de Quirusillas, destacó la importancia de estos encuentros:
“Estamos aprendiendo cómo hacer prevalecer y respetar nuestros derechos, y cómo exigir que las instituciones los garanticen. Como comunidad valoramos mucho estos espacios porque nos permiten aprender y fortalecer nuestra participación”.
A través de este tipo de acciones, el proyecto contribuye a fortalecer el tejido social y la capacidad de las comunidades para ejercer sus derechos, promoviendo una convivencia más justa, participativa y respetuosa entre mujeres y hombres.




