Noticias de Fundación Social Universal

La Casa Joven reúne  amigos y empresas de Montilla en un almuerzo solidario repleto de buena gastronomía,  estupenda música, alegría y compromiso.

El encuentro, celebrado en el salón Montecristo, combinó solidaridad, reconocimiento al esfuerzo de las los jóvenes, una cesta llena de regalos y un concierto de la banda de Rock Retrovisor.

El pasado sábado 3 de octubre, Casa Joven de la Fundación Social Universal celebró su Almuerzo Solidario 2026, una jornada muy especial en la que la solidaridad se sentó a la mesa y la música puso el broche de oro a una tarde llena de buenos momentos. Amigos, colaboradores y personas comprometidas con la juventud de Montilla se dieron cita en el salón Montecristo para compartir mucho más que un almuerzo, las ganas de seguir construyendo oportunidades para quienes más lo necesitan.

El encuentro ha tenido dos objetivos muy claros, dar a conocer el trabajo que desarrolla Casa Joven e implicar cada vez a más personas y empresas de Montilla en este proyecto, además de recaudar fondos para continuar acompañando a adolescentes y jóvenes que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

Durante la bienvenida, se recordó que Casa Joven es mucho más que un lugar donde pasar las tardes. Es un espacio seguro en el que chicos y chicas encuentran personas que los escuchan, los comprenden, confían en ellos y les ayudan a superar las dificultades que encuentran en el camino.

A lo largo de sus ocho años de trayectoria, el proyecto ha acompañado a jóvenes que han conseguido retomar sus estudios, obtener una titulación, incorporarse al mundo laboral o comenzar una nueva etapa universitaria. Historias que demuestran que, cuando alguien cree en ti y te ofrece las herramientas necesarias, el futuro puede abrir muchas más puertas.

Actualmente, cada tarde, 18 menores encuentran en Casa Joven ese apoyo cercano que necesitan para crecer, afrontar sus dificultades y construir un proyecto de vida realista e ilusionante. Sin embargo, más de 20 jóvenes esperan una oportunidad que, por falta de recursos, todavía no es posible ofrecerles.

Por eso, encuentros como este son tan importantes, porque cada persona que se suma, cada empresa que colabora y cada gesto solidario ayudan a derribar barreras y a acercar nuevas oportunidades a estos jóvenes.

Antes de comenzar el almuerzo, se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada con el reconocimiento público a una joven que durante el pasado curso destacó por su esfuerzo, constancia y actitud ejemplar hacia sus compañeros.

Un homenaje al valor de seguir adelante, de no rendirse ante las dificultades y de demostrar que el trabajo diario da sus frutos. Porque en Casa Joven cada pequeño paso cuenta y cada logro merece ser celebrado.

Después llegó el momento de disfrutar de un magnífico almuerzo servido por Restaurante Casa Gabi, al que agradecemos especialmente su generosidad y colaboración, así como la cesión del salón Montecristo para hacer posible este encuentro.

Y, como la solidaridad también se celebra cantando y bailando, después de la comida llegó uno de los momentos más esperados: ¡el concierto de Retrovisor!

La banda de rock ofreció desinteresadamente una actuación llena de energía, repasando grandes temas del pop-rock español de los años 80 y 90. Hubo canciones para recordar, estribillos para cantar a pleno pulmón y más de un pie que no pudo quedarse quieto. Una tarde para disfrutar, compartir y comprobar que la música también es una magnífica forma de unir a las personas.

La empresa de sonido Vidosa contribuyó a que el concierto fuera posible. Desde Casa Joven queremos agradecer de corazón a Retrovisor y a Vidosa su implicación y generosidad.

La jornada también tuvo su dosis de emoción con el sorteo de una fantástica cesta repleta de productos y regalos donados por empresas y comercios colaboradores.

Aceite de Pago de Río Frío, vino de Bodegas Pérez Barquero, catavinos de diseño exclusivo de Casa Joven donados por Casbe, embutidos de Carnicería Toñi, una camiseta de Tú y Más y otros detalles de Caché Belleza Profesional, Tejidos Toñi y Ámbar formaron parte de esta cesta tan especial.

A todos ellos, muchísimas gracias por aportar su granito de arena. Cada donación es una muestra de que el compromiso con los jóvenes de Montilla puede adoptar muchas formas, ¡y algunas vienen incluso envueltas para regalo!

Nos fuimos con el corazón lleno, alguna canción todavía rondando por la cabeza y la alegría de comprobar que, cuando Montilla se une por una buena causa, pasan cosas bonitas.

Pero, sobre todo, nos quedamos con una idea que da sentido a todo lo que hacemos, ninguna barrera debería ser más grande que las ganas de salir adelante.

Porque todos podemos aportar algo para que los chicos y chicas de Casa Joven tengan más oportunidades, puedan cumplir sus sueños y encuentren su propio camino.

¡Gracias por acompañarnos, por creer en ellos y por ser de Casa Joven!

Leave a Reply