Noticias de Fundación Social Universal

127 estudiantes chiquitanos aprende a cuidar su entorno a través del reciclaje de residuos

Más de 120 escolares de seis comunidades chiquitanas del municipio de Carmen Rivero participaron en talleres prácticos sobre reciclaje, gestión de residuos y cuidado ambiental, promoviendo hábitos responsables desde la infancia.

Más de un centenar de estudiantes de comunidades rurales del municipio de Carmen Rivero participaron en un proceso formativo orientado a promover hábitos responsables de manejo de residuos, reciclaje y protección del entorno, reforzando el papel de la infancia como protagonista en la construcción de comunidades más saludables y sostenibles.

La actividad forma parte del proyecto “Mujeres, infancia y grupos vulnerables indígenas empoderados para el control y gestión de factores que determinan su salud y mejoran su bienestar en comunidades chiquitanas del municipio de Carmen Rivero (Santa Cruz, Bolivia)”, financiado por el Parlamento de Andalucía y ejecutado por PROAGRO con el acompañamiento de la Fundación Social Universal.

En coordinación con los sectores de Salud, Educación y el Gobierno Municipal, se desarrollaron seis talleres en las unidades educativas de Santa Rosa, Florida, Palmarito, Aguas Calientes, Curichi y San Andrés. En total participaron 127 estudiantes, de los cuales 64 fueron niños y 63 niñas.

Las sesiones se llevaron a cabo mediante una metodología dinámica y participativa que combinó juegos, materiales didácticos y actividades prácticas para facilitar el aprendizaje. El contenido estuvo centrado en el manejo adecuado de residuos sólidos y el reciclaje, tomando como referencia el principio de las “3R”: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

Durante los talleres, los estudiantes aprendieron a identificar diferentes tipos de residuos, distinguir entre materiales orgánicos e inorgánicos y comprender el impacto ambiental que genera una gestión inadecuada de la basura. También conocieron el tiempo que tardan algunos residuos en degradarse y las consecuencias que esto tiene para los ecosistemas y la salud de las personas.

Uno de los principales logros del proceso ha sido que los niños y niñas incorporen conocimientos prácticos para aplicar en sus hogares y comunidades, promoviendo hábitos como la separación de residuos, el aprovechamiento de materiales reciclables y la reducción de desechos.

Yuleni Taceo Taborga, estudiante de cuarto de primaria de la comunidad de Palmarito, compartió lo aprendido durante las actividades:

“Aprendí mucho sobre el cuidado del medio ambiente. Ahora sé que no debemos tirar basura en cualquier lugar y que podemos separarla porque algunos residuos sirven como abono y otros se pueden reciclar. Quiero enseñar esto también a mi familia”.

La educación ambiental constituye una herramienta clave para fortalecer la salud comunitaria y la protección de los recursos naturales. Por ello, el proyecto promueve espacios de aprendizaje que permiten a la infancia desarrollar una mayor conciencia sobre el impacto de sus acciones cotidianas y convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades.

Con iniciativas como esta, el Parlamento de Andalucía, PROAGRO y la Fundación Social Universal continúan impulsando procesos educativos que contribuyen al bienestar de la infancia, la protección del medio ambiente y la construcción de comunidades más resilientes y sostenibles.

Leave a Reply