Finaliza el proyecto “Creando comunidad para mejorar la inclusión social de menores vulnerables”
Tras seis meses de ejecución, la Fundación Social Universal concluye el proyecto “Creando comunidad para mejorar la inclusión social de menores vulnerables”, una iniciativa que ha acompañado a 24 niños y niñas de Montilla en situación de vulnerabilidad, promoviendo su bienestar, desarrollo integral e inclusión social a través de una intervención comunitaria, educativa y familiar.
Entre los meses de enero y junio de 2026, la Fundación Social Universal ha desarrollado el proyecto “Creando comunidad para mejorar la inclusión social de menores vulnerables”, una intervención dirigida a niños y niñas de entre 3 y 12 años que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad social.
A lo largo de estos seis meses, el proyecto ha trabajado con un total de 24 menores y sus familias, ofreciendo una respuesta integral orientada a favorecer su desarrollo educativo, emocional, relacional y de salud. La intervención se ha basado en la creación de entornos seguros, protectores y participativos que permitan a la infancia crecer en condiciones adecuadas y ejercer plenamente sus derechos.
La actuación se ha estructurado en torno a tres grandes líneas de intervención. La primera de ellas ha estado centrada en el acompañamiento individualizado de los niños y niñas, mediante el seguimiento de su situación escolar, emocional, relacional y sanitaria. Este trabajo se ha complementado con actividades grupales estables, como círculos de acogida, asambleas, talleres educativos, sesiones de psicomotricidad y dinámicas participativas que han favorecido el desarrollo de habilidades sociales, la inteligencia emocional, la convivencia positiva y el sentimiento de pertenencia al grupo.
Asimismo, se ha promovido la adquisición de hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación equilibrada, la higiene personal, el cuidado de la imagen, la práctica deportiva y el aprovechamiento positivo del tiempo libre, contribuyendo al bienestar integral de los menores participantes.
La segunda línea de actuación ha estado orientada al fortalecimiento de las capacidades de las familias y del voluntariado. En este sentido, se han desarrollado diferentes talleres y acciones formativas centradas en la promoción de los derechos de la infancia, las políticas de buen trato y la mejora de las competencias para el acompañamiento educativo. Entre las actividades realizadas destacan las sesiones “Buen trato y derechos: refrescando nuestro compromiso”, la formación en prevención de riesgos digitales y los talleres de primeros auxilios, entre otras propuestas. Estas acciones han permitido reforzar el papel protector de las personas adultas de referencia y mejorar la calidad de la intervención desarrollada con la infancia.
Por otra parte, el voluntariado ha continuado desempeñando un papel fundamental dentro del proyecto, participando activamente en el acompañamiento diario de los menores y recibiendo apoyo y formación específica para el desempeño de su labor desde un enfoque basado en derechos y en la construcción de comunidades inclusivas.
La tercera línea de intervención se ha centrado en la sensibilización social, la participación comunitaria y el trabajo en red. Durante el desarrollo del proyecto se han impulsado diferentes iniciativas dirigidas a involucrar a la comunidad en la protección y promoción de los derechos de la infancia. Entre ellas destacan la entrega de regalos de Reyes y la jornada de convivencia celebrada en el Hogar de Tardes Mamá Margarita, la dinamización del Grupo de Apoyo al proyecto, las acciones de difusión en medios de comunicación y redes sociales, así como las reuniones de coordinación mantenidas con centros educativos, servicios sociales y otros recursos comunitarios.
El proyecto ha permitido fortalecer la colaboración entre familias, profesionales, voluntariado, centros educativos, administraciones y ciudadanía, consolidando una red de apoyo que favorece la inclusión social de la infancia y genera mayores oportunidades de desarrollo para los niños y niñas participantes.
Con la finalización de esta iniciativa, la Fundación Social Universal reafirma su compromiso con la construcción de comunidades más inclusivas, participativas y corresponsables en el cuidado y protección de la infancia. Los resultados alcanzados durante estos meses ponen de manifiesto la importancia de seguir impulsando actuaciones integrales que sitúen a los niños y niñas en el centro de la acción social y comunitaria.
Este proyecto ha sido posible gracias a la cofinanciación de la Consejería de Inclusión Social, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, en el marco de la convocatoria con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del IRPF.




