Resiliencia en la producción de alimentos y las buenas prácticas de higiene y limpieza en barrios vulnerables de Santiago y Cusco

Información detallada

Proyecto:Fortalecimiento de las capacidades de resiliencia de mujeres y hombres, facilitando la producción de alimentos y las buenas prácticas de higiene y limpieza en el hogar de la población de 6 barrios vulnerables afectados por el desastre producido por la pandemia COVID-19 en los distritos de Santiago y Cusco.
Localización: Cusco (Perú).
Organización ejecutora: C.E.C Guaman Poma de Ayala.
Presupuesto: 15.611,00 euros.
Financiadores: Ayuntamiento de Montilla: 11.000,00 €; Contraparte local: 1.451,00 €; Población beneficiaria: 1.020,00 €; Fundación Social Universal: 2.140,00 €.
Periodo de ejecución: Del 01/02/2021 al 31/01/2022.

Descripción

El proyecto nace a partir de la necesidad y carencia en el acceso a empleo que genere ingresos suficientes para poder acceder a alimentos y cubrir otras necesidades básicas de la población que habita en los barrios populares – mayoritariamente migrante de pueblos donde el Estado está ausente – con escasos recursos económicos, estando más del 80% de los habitantes dedicados al comercio informal, es decir, “deben de trabajar para comer en el día”.

Perú es uno de los países más afectados del mundo por la pandemia y donde la población ha sufrido más tiempo de confinamiento y más importantes restricciones en la libertad de movimiento. Entre las consecuencias generadas por la COVID-19 se destaca la crisis económica, el desempleo, la crisis alimentaria, el incremento de enfermedades mentales, la desnutrición crónica en la niñez menor a 5 años. Por ejemplo, en el distrito de Cusco, el 11,6% de la niñez padece desnutrición crónica y el 32,6% de los menores de 3 años tiene anemia severa, mientras que en el distrito de Santiago el 11,8% sufre de desnutrición y el 32,6% de anemia.

En este contexto, en base al trabajo en terreno del socio local y la información proporcionada directamente por la población, se identifica como problema central la acentuación de la vulnerabilidad de las personas ante la crisis alimentaria generada por la pandemia COVID-19, teniendo como causas el limitado acceso a los alimentos básicos y las deficientes condiciones para garantizar la salud de las personas. A su vez son numerosas las causas secundarias que completan un panorama en el corto y mediano plazo lleno de incertidumbre.

Con el fin de minimizar la vulnerabilidad de las personas frente a esta crisis alimentaria se ha priorizado desarrollar un conjunto de actividades, entre las que destacan:

– La recría de aves de corral, que permitirá generar ingresos económicos para 90 hogares y dará la posibilidad de acceder a proteínas, calorías y micronutrientes con el consumo de la carne de aves de corral.

– La mejora en los hábitos de higiene y limpieza, que permitirá la prevención de enfermedades asociadas con la presencia de hongos, bacterias y virus (como el de la COVID-19), así como la capacitación en la preparación de jabones a partir del reciclaje de los aceites de cocina, evitando que este producto contamine las aguas y que el aceite usado ingrese a la economía circular para la promoción del aseo personal y la generación de ahorros en la ya precaria economía familiar.

Además, para la implementación del proyecto, se han diseñado diferentes estrategias, como:

– Conformar un comité de gestión integrado por representantes de los Comités de Vaso de Leche, la Iglesia, las municipalidades destinatarias y el personal voluntario, para fiscalizar el correcto uso de los recursos económicos en las actividades productivas y de asistencia alimentaria a la población que, además, movilice fondos para una mayor atención a las familias pobres.

– Contar con el estudiantado de los últimos ciclos de las facultades de ciencias de la salud, en especial de las facultades de psicología de dos universidades cusqueñas, a fin de prestar atención especializada, toda vez que el confinamiento viene provocando afecciones en la salud mental de las personas, en especial de las mujeres y la niñez, quienes, de una u otra manera, son las más afectadas con esta pandemia.

– Promover la producción y consumo de alimentos mediante la crianza de aves de corral así como las buenas prácticas de higiene y limpieza de la población de 6 Comités del Vaso de Leche de 6 barrios vulnerables afectados por el desastre producido por la pandemia COVID-19.

– Contribuir a la reactivación económica y social para superar la crisis alimentaria de la población vulnerable afectada por la pandemia COVID-19 que habita en los barrios populares de la ciudad de Cusco.

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