
Información detallada
Proyecto: Estrategias de desarrollo y estimulación temprana integral en la infancia en situación de vulnerabilidad y/o exclusión social de sectores marginales del distrito de Poroy.
Localización: Cusco (Perú).
Organización ejecutora: C.E.C Guaman Poma de Ayala.
Presupuesto: 59.137,46 euros.
Financiadores: Parlamento de Andalucía: 48.349,47 €; Contraparte local: 5.457,99 €; Fundación Social Universal: 5.330,00 €.
Periodo de ejecución: Del 01/03/2025 al 28/02/2026.
Resultados
Este proyecto ha logrado transformar el entorno de cuidado de cientos de niños y niñas en los sectores marginales de Poroy. Mediante una estrategia que integró el fortalecimiento de capacidades familiares, la adecuación física de los hogares y una sólida red de apoyo institucional, la intervención ha cumplido satisfactoriamente sus objetivos, sentando las bases para un desarrollo infantil pleno en el municipio.
La ejecución del proyecto se basó en un modelo progresivo que comenzó con la evaluación de 125 familias, identificando condiciones críticas de vulnerabilidad en higiene, alimentación y estimulación. A partir de este diagnóstico, se implementó un plan de capacitación que superó las metas previstas, alcanzando a 180 cuidadores (143 mujeres y 37 hombres). Un pilar fundamental fue la transformación del entorno doméstico y educativo. Se implementaron 50 rincones de juego y 50 espacios de aseo en viviendas particulares, además de dos PRONOEIs y institución educativa inicial. Además, se impulsó la seguridad alimentaria mediante la entrega de módulos de crianza de animales menores (aves) a 50 familias, logrando que un 92% de ellas incorpore proteína de origen local en su dieta, una práctica que antes solo realizaba el 25% de la población beneficiaria.
Los resultados cuantitativos del proyecto reflejan un avance sustancial en el bienestar infantil. Al cierre de la intervención, se observaron mejoras drásticas en los niveles de desarrollo:
Higiene y autocuidado: En el grupo de 3 a 5 años, el porcentaje de niños que lograron niveles óptimos de higiene pasó del 16% al 96%, y en el grupo de 1 a 3 años de 19% a 89%.
Desarrollo cognitivo: Las habilidades relacionadas con la concentración, el juego simbólico y la expresión verbal alcanzaron niveles de logro de hasta el 95% en el grupo de 3 a 5 años y 94% en niñas y niños de 1 a 3 años.
Convivencia familiar: El 78% de las familias reportó una mejora significativa en la interacción y convivencia con los menores tras la instalación de los espacios de juego.
El proyecto ha tenido un efecto dinamizador en las relaciones de género, fortaleciendo de manera notable el liderazgo femenino. Las madres y lideresas comunitarias (que representaron el 79% de los cuidadores capacitados) asumieron roles centrales en la toma de decisiones y en la promoción de la salud en sus barrios. Esta participación no solo mejoró el cuidado infantil, sino que consolidó la presencia de las mujeres en los espacios de organización vecinal y juntas de servicios como el «Vaso de Leche». En el ámbito medioambiental, el proyecto abordó con éxito las limitaciones estructurales de la zona, como el acceso intermitente al agua potable. La implementación de rincones de aseo con kits específicos permitió optimizar el uso del recurso hídrico para la higiene infantil. Asimismo, la promoción de la crianza de animales menores fomentó un modelo de producción local sostenible que diversifica la alimentación familiar sin depender exclusivamente de mercados externos.
A nivel comunitario, el proyecto contribuyó a dinamizar la organización local y fortalecer la articulación entre actores, logrando la participación activa de al menos 7 instituciones (municipalidad, puesto de salud, instituciones educativas, DEMUNA, programas sociales y organizaciones barriales), que se involucraron en la implementación de campañas, ferias y acciones de sensibilización. En total, más de 806 personas (547 mujeres y 259 hombres) participaron en actividades comunitarias, lo que amplió el alcance de las acciones y fortaleció las redes de apoyo. Esta colaboración fue altamente valorada por la comunidad: el 84% de los participantes se declaró «muy satisfecho» con la coordinación interinstitucional, destacando la cercanía de los servicios al territorio.
En definitiva, la intervención no solo ha mejorado las condiciones materiales de los hogares en Poroy, sino que ha generado un cambio cultural en las familias, que ahora valoran el juego y el afecto como herramientas indispensables para el futuro de sus hijos e hijas.






