
Información detallada
Proyecto: Mejora de la competitividad de los negocios de crianza de cuyes de mujeres de Cachimayo y Poroy.
Localización: Cusco (Perú).
Organización ejecutora: C.E.C Guaman Poma de Ayala.
Presupuesto: 55.220,00 euros.
Financiadores: Fundación “la Caixa”: 40.000,00 €; Contraparte local: 11.130,00 €; Fundación Social Universal: 4.090,00 €.
Periodo de ejecución: Del 01/01/2025 al 30/11/2025.
Resultados
El proyecto ejecutado en los distritos de Cachimayo y Poroy ha cerrado su intervención con resultados tangibles tanto en términos económicos como organizativos, consolidando a la crianza de cuyes como una actividad generadora de ingresos, liderada mayoritariamente por mujeres. A lo largo de su implementación, el proyecto trabajó con cinco asociaciones locales e involucró de manera directa a 83 personas, de las cuales 75 fueron mujeres emprendedoras, reforzando su papel central en la economía familiar y comunitaria.
Uno de los impactos más relevantes se refleja en la mejora de los ingresos. Al cierre del proyecto, el 60% de las beneficiarias logró incrementar sus ingresos en un promedio del 27,35%, como resultado de una combinación de factores: el aumento de la productividad, la mejora de la calidad del producto y el acceso a nuevos canales de comercialización; acompañado además por una mayor capacidad de inversión en infraestructura y equipamiento para sus emprendimientos.
La mejora productiva fue uno de los ejes clave de la intervención. La dotación de equipamiento y la capacitación técnica permitieron reducir significativamente los tiempos de trabajo y optimizar procesos. Un 31% de las personas beneficiarias, principalmente mujeres, redujo de dos horas a apenas media hora el tiempo necesario para el corte de pasto por cada 100 metros cuadrados, gracias a la incorporación de motoguadañas. Asimismo, el 60% de las participantes adoptó prácticas de acopio y conservación de forraje, una medida estratégica para asegurar la alimentación de los animales durante la época de estiaje y estabilizar la producción a lo largo del año.
El proyecto también apostó por la generación de valor añadido y la apertura de mercados. Se implementaron cuatro centros de beneficio de pequeña escala, gestionados de forma asociativa y equipados, entre otros bienes, con peladoras, hornos y mesas de acero inoxidable, lo que permitió mejorar las condiciones sanitarias, estandarizar procesos y ofrecer un producto con mayor valor comercial. Gracias a este fortalecimiento, las asociaciones accedieron a al menos cuatro nuevos canales de comercialización y establecieron acuerdos de compra con empresas regionales como Embutidos San Juan, la Cooperativa AGROVAS y PROACOS, complementando estas ventas con su participación en ferias locales y ruedas de negocio.
Más allá de los resultados económicos, el proyecto generó cambios cualitativos relevantes a nivel organizativo. Las cinco asociaciones participantes fortalecieron su gestión interna mediante la incorporación de herramientas como el modelo CANVAS, cuadernos de registro productivo y reglamentos para el uso compartido de equipamiento e infraestructura. Estos avances contribuyeron a mejorar la toma de decisiones, la planificación y la transparencia, al tiempo que reforzaron el liderazgo femenino y la cohesión entre las socias.
En conjunto, la intervención ha dejado capacidades instaladas, infraestructura operativa y relaciones comerciales que permiten vislumbrar la sostenibilidad de los resultados alcanzados. Aunque persisten retos como la consolidación de registros sistemáticos y el escalamiento de la producción para mercados más exigentes, el proyecto demuestra que, con acompañamiento técnico adecuado y enfoque en mujeres emprendedoras, es posible transformar una actividad tradicional en un negocio más rentable, organizado y con proyección de futuro.






